Hay veces que creo que estoy a un paso de la felicidad, y
sin saber como, ese paso cada vez que lo intento dar, tengo la sensación de que
es tan inmenso y largo que creo que nunca lo conseguiré.
Buscar el nacimiento de la fuente, el origen de ese paso que
intento dar es un camino que se despliega ante mi orgulloso, como algo con
aires de misticismo, algo que se presenta intangible, pero no por ello falto de
realidad.
No pierdo la esperanza de que un día tenga el entrenamiento
adecuado para dar un salto al mundo de los antidemonios.
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